El padre dominico José Fernández Moratiel, en su escuela del silencio, nos anima a aprender lo que nadie nos puede enseñar, como expresa en este cuento.
También puedes encontrar en su página afirmaciones y pensamientos dignos de ser meditados, centrado principalmente, en el valor profundo del silencio.
Febrero 19, 2009 a las 11:58 am |
Gracias por compartir, corazón puro.
Febrero 22, 2009 a las 12:52 pm |
Gracias por compartir camino, Sol Lunar.
La meta es ese estado: recobrar la pureza de corazón y retomar nuestro cetro sagrado.
Ahí andamos todos… caminando
Un abrazo,
juan