Aunque muchos aspectos de la vida son relativos según como sean tenidos en cuenta, hay cuestiones que para ser resueltas necesitan de una repuesta inflexible y plena.
Si la vida es la manifestación de una esencia sagrada, ésta ha de estar presente en todo lugar, en todo ser y en toda circunstancia. Aun así, no solemos vivenciar la sacralidad de la vida en todo momento, con todo ser con quien mantengamos contacto o en cualquier lugar en que nos encontremos. Leer el resto de esta entrada »
Espectacular viaje virtual interactivo a Nueva York. Tienes más de cinco escenarios de esta gran ciudad a tu disposición. A modo de joystick puedes subir al cielo, bajar a las calles de la ciudad o bien planear disfrutando de su paisaje. El programa se basa en fotografías reales de alta calidad.
Ideal para pasar curiosear un buen rato, conocer un poco más la ciudad… y volar.
Carl-W. Röhrig nació el 12 de noviembre de 1953 en Munich. En 1971 decide convertirse en artista inscribiéndose en la Academia de Profesionales Gráficos de Munich, comenzando posteriormente a participar en películas americanas de dibujos animados.
En 1974 consigue su primera exposición, en su tierra natal. Sus trabajos están inspirados en el surrealismo clásico. Leer el resto de esta entrada »
Este mes en el blog “Trazando caminos” el silencio es el protagonista. Meme, uno de los participantes, nos ha obsequiado con este video centrado en frases sobre el silencio. Frases dignas de ser leídas y meditadas.
La mente puede juntar palabras y recrearse en la periferia de lo espiritual.
Puede señalar y focalizar su dedo en infinidad de detalles, pero siempre periféricos.
La capacidad de profundizar está en función de nuestro deseo a morir a los criterios y creencias que nos han inculcado la sociedad como verdades incuestionables y que, sin ser ya conscientes de ello, forman parte de “eso” que creemos ser “yo”.
El “yo” es el yunque del centro; no el yo social ni el que la mente nos dice bajo la luz del raciocinio que somos. Para ahondar en nuestro auténtico fondo, para permitir que venga a la luz de nuestra conciencia “sólo” hace falta fe, paciencia, escucha y silencio.