Entre el cielo en la tierra

Resulta difícil mantener la atención consciente en ese estado intermedio, entre la dualidad que constituye nuestra experiencia existencial: no descuidar el cariño, las necesidades y el respeto por nuestro cuerpo y sus instintos naturales, así como tampoco enturbiar la labor de limpieza de nuestra mente y nuestro corazón en obras, pensamientos y sentimientos.

Ese estado intermedio no ha de ser necesariamente religioso. La oración y la meditación son sólo dos vías, pero puede hallarse corriendo, pescando, cosiendo, cocinando: en cualquier actividad en que haya tal entrega natural por nuestra parte, que nos olvidemos de verbalizar internamente lo que estamos experimentando en ese momento y simplemente seamos uno con la experiencia que estemos viviendo.

Vivencias plenas que todos hemos tenido la dicha de experimentar: la emoción de la plenitud, tan viva y profunda como serena.

Anuncios

7 thoughts on “Entre el cielo en la tierra

  1. Ese estado intermedio no ha de ser necesariamente religioso” Totalmente de acuerdo con el aserto pero, yo incluso iría algo más allá: Mientras más religiosa sea la interlocución entre los dos mundos, más peligro correremos de convertir el fin sacro en mero instrumento o medio místico. Gracias anfitrión, por tu desafío.

    Moraleja: Tengo miedo de convertirme en un ermitaño (ante mis prójimos) o un predicador en el desierto de la incomprensión (de mí mismo).

  2. Opino como tú, ese estado no tiene que estar vinculado a una religión sino a tu manera de sentir, de vivir las cosas, de percibir los momentos que te regala la vida poniendo en ellos tu corazón para hacerlos únicos. Ese estado está vinculado al amor que depositas en ese instante y para llegar a el, iremos eligiendo los distintos senderos que nos dibuja el destino. Nuestra experiencia nos ira mostrando donde está el camino, nuestra plenitud, nuestra realidad.

    Muchas gracias por este pensamiento. Un abrazo.

    • Cierto. En mi opinión, ese “amor” al que aludes, no es otro que el Amor, es decir, Dios. Un Dios desdogmatizado y desligado de las distintas religiones que cohonestan su tenencia, Gracia y Obra. Muchas gracias a ti por tu amable respuesta. Que sean dos abrazos pues.

      • Llevas mucha razón. Amar trascendiendo el significado y la definición de Amor que tenemos es lo que podrá hacer que el cielo entre en la tierra.

        Entender el Amor como algo desinteresado, sin expectativas, como la expresión generosa que nos enseña a dar, a darnos y nos acerca a la visión de unidad que tanto necesitamos para avanzar. Esa unidad que es Dios, respetando la visión de Dios que cada uno tenga, porque como dices, Dios es Amor y en ese Amor con mayúscula como muy bien has escrito está todo.

    • Esencia, ciertamente tenemos una concepción demasiado unívoca del concepto y sentimiento “Amor”. Sin duda, unida unilateralmente a un sentido utilitarista emocionalmente, sexuado, apasionado, posesivo y egoísta, que convertiría el término en “amor” (entrecomillado y con ‘a’ minúscula) El Amor es en versal de ‘Dios’, pero de éso los humanos sabemos muy poco, quizás… nada. En definitiva, confundimos amor con emoción y/o pasión. Lo anterior son costales para otra harina.

  3. “Un Dios desdogmatizado y desligado de las distintas religiones que cohonestan su tenencia”.

    Un Dios que no es ser, sino “una manera de sentir, de vivir las cosas, de percibir los momentos que te regala la vida poniendo en ellos tu corazón para hacerlos únicos”.

    Las cosas nos suceden; la mayoría, ajenas por completo a nuestra voluntad. Sí está en nuestra capacidad de elección, decidir cómo reaccionar ante lo que nos sucede, cómo plantearnos quienes somos, el orden y valor de nuestras prioridades, etc.

    La capacidad de aprender a aprender de los errores sin culpabilizar ni identificarnos con lo que nos va sucediendo, nos permite ir ampliando poco a pocos nuestros límites, comenzando primero por permitirnos darnos cuenta de ellos y de su mensaje, sin miedo y sin culpa.

    Racionalmente es muy difícil porque la mente encuentra justificaciones con mayor rapidez que la que piensa… Abrirse al silencio, al sentir corporal, trabajar observando las emociones. Creo que dentro de la infinidad de vías que dan de sí, estas vías sensitivas abren y depuran nuestra conexión “directa” con la Vida, para que fluya de manera más espontánea nuestra comunión con Dios, con Eso.

    Gracias a vosotros. Un fuerte abrazo a ambos.

  4. “La oración y la meditación son sólo dos vías, pero puede hallarse corriendo, pescando, cosiendo, cocinando: en cualquier actividad en que haya tal entrega natural por nuestra parte…”

    En definitiva no es más que dejar que ese “Dios” se haga consciente a través nuestro.

    Gracias por tu reflexión! Hermosa imagen la que nos regalas 😉

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s