“Ir y quedarse”, de Lope de Vega

Ir y quedarse, y con quedar partirse,

partir sin alma, y ir con alma ajena,

oír la dulce voz de una sirena

y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,

haciendo torres sobre tierna arena;

caer de un cielo, y ser demonio en pena,

y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,

pedir prestada sobre la fe,  paciencia,

y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,

es lo que llaman en el mundo ausencia,

fuego en el alma, y en la vida infierno.

No sé si sabrás del fenómeno sucedido en España. Un fenómeno que se está transformando o transmutando… Un fenómeno esperanzador por cuanto tiene de alzamiento pacífico de la población ante un sistema que se desploma por corrupción, inviabilidad e incompetencia.

No solemos abordar en este espacio estos temas. Ideologías políticas suelen ir hermanadas con emociones viscerales y posicionamientos condicionados que parten del “nosotros frente a ellos”. Continúa leyendo “Ir y quedarse”, de Lope de Vega

Conciencia, libertad y obediencia (I)

“Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación”

Henry David Thoreau

En 196l, el psicólogo e investigador Stanley Milgram realizó un experimento para medir el poder que era capaz de ejercer la autoridad sobre un individuo, hasta el punto de incitarle a realizar acciones que entraran en profundo conflicto con su conciencia personal. Las conclusiones fueron resumidas en su artículo “Los peligros de la obediencia”.

Simulando ser parte de un proceso de investigación científica sobre la memoria, una persona debía preguntar por la palabra asociada en una lista que el otro participante (un actor) había tenido que memorizar en un minuto. Cuanto más se equivocara éste, más intensa sería la descarga eléctrica que por medio de un dispositivo tendría que administrarle el otro sujeto de investigación (el único real del experimento).

En palabras de Stanley Milgram: “El profesor es un sujeto auténticamente ingenuo que acudió al laboratorio en respuesta a un anuncio publicado en un diario local solicitando voluntarios para un experimento científico sobre la memoria. El “alumno” o víctima es un actor que en realidad no recibe ninguna descarga […]El conflicto se plantea cuando el hombre que recibe la descarga empieza a mostrar su molestia. A los 75 voltios refunfuña; a los 120 se queja en voz alta; a los 150 pide que dejen de probar con él. Cuando aumenta el voltaje sus protestas son más vehementes y emocionales. A los 285 voltios lanza un grito de agonía; poco después no emite ni el menor ruido […] El manifiesto sufrimiento del “alumno” le empuja a abandonar la prueba. Pero cada vez que duda en administrar una descarga, el experimentador le ordena seguir. Para zafarse de su compromiso, el sujeto debe romper decididamente con la autoridad […]”*. Continúa leyendo Conciencia, libertad y obediencia (I)

Despedidas

Despedidas muestra en lo concreto las vicisitudes de Daigo Kobayashi, a quien las circunstancias le animan a volver junto con su esposa a su pueblo natal, alejados del caos de la gran ciudad.

Por lazos del destino consigue un puesto de trabajo como embalsamador; puesto que acepta motivado por la necesidad y el error que le hizo responder a esa solicitud de empleo, creyendo que era una actividad bien distinta. Continúa leyendo Despedidas

Prioridades mundiales

“Informe sobre desarrollo humano PNUD 1998, cuadro 1.12, página 51, “¿Las prioridades mundiales?”. Los datos de enseñanza, agua, salud reproductiva y nutrición básica son lo que costaría obtenerlos para todo el planeta. Los otros son “tristemente” reales”.  Fuente y  gráfico: mujer palabra

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Aunque ha pasado una década, da la impresión que los objetivos de las distintas naciones tienden, en general,  a ser los mismos.  Los ciudadanos, las personas, ocupamos un lugar de engranaje tanto en su mecánica y objetivos cotidianos así como en sus prioridades a corto y largo plazo.  Muy dificilmente las naciones pasarán más allá de acuerdos puntuales motivados por sucesos concretos. Al fin y al cabo, el gráfico así lo expresa, todo se reduce como prioritario a defender las fronteras y al sistema establecido, incluyendo su maquinaria productiva (en el que se incluyen sus ciudadanos como sustituibles piezas). Continúa leyendo Prioridades mundiales

2011

“Yo creo que el Alma, el espíritu de todos los seres humanos, forma como un tejido poderoso que envuelve todo el Planeta y que de alguna manera es el que pervive… Yo creo que quien aporta más a esa alma colectiva, a ese acervo cultural colectivo, a ese ser vivo palpitante, impalpable, que es el ente de la cultura viviente universal, de alguna manera pervive y de alguna manera obtiene un billete para la eternidad”.

Félix Rodríguez de la Fuente

Nadie duda que vivimos inmersos en un periodo de  cambios profundos a nivel mundial. Estamos siendo testigos y partícipes del ocaso de un modo de entender la vida en sociedad; de sobrevalorar de forma enfermiza la realidad puramente material de nuestra existencia así como la del resto de seres vivos y del medio que nos rodea; de encerrar todo nuestro potencial humano y el misterio de nuestra identidad en los límites de un ente corpóreo (identidad que se minimiza hasta ser reducida a mero código numérico cuando por conveniencia de grupo devenimos en ciudadanos). El ocaso de un sistema obsesionado por convertir la productividad en un fin en sí mismo, por muy perniciosos y autoaniquiladores que sean sus efectos. El ocaso de unos patrones de pensamiento establecidos y reglamentados como dogmas por unas jerarquías religiosas, políticas y sociales que se han quedado obsoletas y en muchos aspectos huérfanas de significado. Una época, en suma, de desfase y desilusión, donde se manifiesta en todos los niveles una paulatina y creciente consistencia de este “fracaso” global.

Sergey Brin, cofundador de Google, resumió la realidad que ha marcado en gran medida el transcurso de estas últimas décadas y que ha propiciado nuestro lento pero continuo proceso de desmoronamiento: “Hace diez años un investigador de la Universidad de Stanford no tenía el mismo acceso a información que hoy día cualquiera puede tener en un cibercafé de Bangladesh”. Así de poderosa es -aún- la capacidad de Internet. Como ejemplo: gracias a esta herramienta muchos hemos conocido el dato de que en la sabiduría milenaria china -representada en la simbología de sus caracteres idiomáticos-, el equivalente hànzì de la palabra “crisis” está compuesto por dos ideogramas que expresan el “peligro” y la “oportunidad”, aportando con esta elección la enseñanza de que toda crisis trae pareja una latencia, un potencial de mejoramiento y evolución. Si esto es cierto -y suponiendo que exista una proporcionalidad entre el grado de intensidad y el potencial de oportunidades que la crisis trae consigo-, podemos afirmar que estamos atravesando un tiempo de oportunidades cruciales que derivarán en un nuevo ciclo histórico a nivel mundial. Muchas personas no dudan en afirmar que vivimos los albores de un nuevo Renacimiento que ampliará y profundizará las posibilidades de compresión del ser humano ante su propia naturaleza, así como la aceptación de ciertas realidades fenoménicas que aún chocan con el actual planteamiento lógico racional con que el ser humano interpreta el aparente orden que rige la Existencia. Continúa leyendo 2011