El genio humano

Pasados los primeros días de la euforia colectiva, a nadie le sorprende la reacción internacional ante la gesta de la actual selección nacional de fútbol. Desde Alemania hasta Argentina, la prensa mundial ha valorado muy positivamente el juego de este equipo tanto por los logros obtenidos como por la calidad de su juego  y la actitud de los jugadores dentro y fuera del terreno. Es comprensible que un espectáculo de masas y un colosal negocio como es el juego del fútbol en España, haya provocado una auténtica revolución. Si a esto unimos la imagen nacional, duramente deteriorada respecto a sus socios europeos y a nivel internacional a raíz de la mala gestión realizada por sus gestores durante décadas, resulta aún más comprensible que la famosa pasión española se haya manifestado estos días en forma de presencia masiva en las calles luciendo la bandera nacional o prendas con los colores de nuestra enseña.

Esta perspectiva deportiva o mediática no nos interesa; tampoco el vínculo entre el mundo de los negocios, el de la política y el deporte rey de masas. Lo que queremos resaltar es el genio humano de un grupo de personas que han trabajado durante años para ahora ver recompensado en logros su esfuerzo, su fe y su persistencia. Continúa leyendo El genio humano

Eyengui, el dios del sueño

Excelente documental de la factoría Almodovar, coproducido por Transglobe, TVE y France 5. Centrada en los bajá, un grupo de pigmeos que constituyen una de las tribus más antiguas del mundo, el documental ofrece a modo de historia que cuenta un viejo sabio a los niños del poblado, la relación íntima y sagrada que mantiene este pueblo con la selva que les da vida, así como a sus temores por los comedores de hombre (personas de poblados “desarrollados” que practican el canibalismo como modo de captar la energía de las víctimas), como por el poder de destrucción sin sentido de las herramientas del hombre blanco. Continúa leyendo Eyengui, el dios del sueño

El Arbol de la Vida

Quizás resulte que este artista y creador que no concede entrevistas, haya de esperar a su muerte para que las próximas generaciones estudien y analicen su obra con un posicionamiento más libre de prejuicios por las opiniones de los medios o de terceros. Al fin y al cabo, toda opinión intenta señalar o acotar lo opinado, pero jamás podrá substituir la experiencia en sí. En este caso, la experiencia es contemplar la película por uno mismo e intentar hacerlo lo menos condicionado posible, sin juicios, y con la mayor apertura de nuestra sensibilidad. Continúa leyendo El Arbol de la Vida

“¿Al rescate de qué?”, por Koldo Aldai

El pánico de la crisis invita a operaciones cuanto menos extrañas. El temor va calando todo, permea incluso la memoria hasta hacernos olvidar que este sistema estaba llamado a lo que ahora padece: a una profunda crisis capaz de provocar su propio y radical cuestionamiento. Ese pánico, esas constantes soflamas salvíficas de los economistas y políticos, empujan a pensar que hemos de implicarnos en el rescate de una civilización abocada a su fin. Evito la palabra fracaso en tanto en cuanto seguramente fue preciso haber transitado el desierto de la depredación y la explotación, de la ausencia de valores superiores, para poder reorientar nuestros pasos. De enrolarnos ahora en el empeño al que se nos convoca, habremos de observar previamente qué es lo que en definitiva se trata de salvar. No podremos olvidar que para que nazca una nueva civilización basada en los valores de la cooperación y el compartir, la anterior, asentada en los principios del materialismo y el sálvese quien pueda, deberá ir decayendo. Continúa leyendo “¿Al rescate de qué?”, por Koldo Aldai

“Bicicleta, cuchara, manzana” o el camino sin retorno (aún) del Alzheimer

“Bicicleta, cuchara, manzana” , de Carles Bosch, es la obra ganadora del Goya 2011 al mejor documental, entre otros muchos premios. Su argumento se centra en cómo Pasqual Maragall  y su familia afrontan el proceso de la enfermedad de Alzheimer. Se hace innegable en el testimonio personal y familiar de este insigne político, la necesidad del contacto sensorial -del tocarse y sentirse-, así como de delegar en la medida de lo posible a un segundo o tercer plano a la enfermedad en sí como tema de conversación, y menos aún el aspecto destructivo de la pena.

Por otro lado, con inteligencia y humor, cobra evidencia en la obra el dilema existente entre la libertad que más que nunca necesita el enfermo para no quedarse anulado por sobreprotección antes de que lo haga la propia enfermedad, y la libertad que también necesitan las personas de su entorno, especialmente el cuidador que lleve el mayor peso de responsabilidad en el día a día.

Puede verse online en calidad reducida, aquí.

Si quieres, puedes obtener más información o colaborar en la lucha contra esta enfermedad visitando la Fundación que lleva su nombre, aquí