Prioridades mundiales

“Informe sobre desarrollo humano PNUD 1998, cuadro 1.12, página 51, “¿Las prioridades mundiales?”. Los datos de enseñanza, agua, salud reproductiva y nutrición básica son lo que costaría obtenerlos para todo el planeta. Los otros son “tristemente” reales”.  Fuente y  gráfico: mujer palabra

___________________________________________________________________________________________

Aunque ha pasado una década, da la impresión que los objetivos de las distintas naciones tienden, en general,  a ser los mismos.  Los ciudadanos, las personas, ocupamos un lugar de engranaje tanto en su mecánica y objetivos cotidianos así como en sus prioridades a corto y largo plazo.  Muy dificilmente las naciones pasarán más allá de acuerdos puntuales motivados por sucesos concretos. Al fin y al cabo, el gráfico así lo expresa, todo se reduce como prioritario a defender las fronteras y al sistema establecido, incluyendo su maquinaria productiva (en el que se incluyen sus ciudadanos como sustituibles piezas). Sigue leyendo

Anuncios

Gangaji

“Hay un gran secreto que los seres de todos los tiempos nos han anunciado, el secreto de un tesoro extraordinario, el tesoro del néctar de la vida eterna.  Es el néctar del Ser puro, reconociéndose a sí mismo como consciencia y rebosando en el amor de ese reconocimiento.

Si te imaginas localizado en tu cuerpo, entonces moverás ese cuerpo de un lugar a otro, buscando este néctar, este tesoro.  Pero, si detienes toda la búsqueda ahora mismo y te dices la verdad a ti mismo, sabrás lo que ya sabes en el núcleo de tus huesos.  Sabrás lo que han sabido esos grandes seres y lo que trataban de descubrir.  Lo sabrás sin tener una imagen para ello, ni un concepto para ello, ni pensamientos acerca de ello.  Lo sabrás como aquello que ha estado aquí eternamente.  Y lo sabrás como lo que eres.”

Gangaji

.-

Gracias J

2011

“Yo creo que el Alma, el espíritu de todos los seres humanos, forma como un tejido poderoso que envuelve todo el Planeta y que de alguna manera es el que pervive… Yo creo que quien aporta más a esa alma colectiva, a ese acervo cultural colectivo, a ese ser vivo palpitante, impalpable, que es el ente de la cultura viviente universal, de alguna manera pervive y de alguna manera obtiene un billete para la eternidad”.

Félix Rodríguez de la Fuente

Nadie duda que vivimos inmersos en un periodo de  cambios profundos a nivel mundial. Estamos siendo testigos y partícipes del ocaso de un modo de entender la vida en sociedad; de sobrevalorar de forma enfermiza la realidad puramente material de nuestra existencia así como la del resto de seres vivos y del medio que nos rodea; de encerrar todo nuestro potencial humano y el misterio de nuestra identidad en los límites de un ente corpóreo (identidad que se minimiza hasta ser reducida a mero código numérico cuando por conveniencia de grupo devenimos en ciudadanos). El ocaso de un sistema obsesionado por convertir la productividad en un fin en sí mismo, por muy perniciosos y autoaniquiladores que sean sus efectos. El ocaso de unos patrones de pensamiento establecidos y reglamentados como dogmas por unas jerarquías religiosas, políticas y sociales que se han quedado obsoletas y en muchos aspectos huérfanas de significado. Una época, en suma, de desfase y desilusión, donde se manifiesta en todos los niveles una paulatina y creciente consistencia de este “fracaso” global.

Sergey Brin, cofundador de Google, resumió la realidad que ha marcado en gran medida el transcurso de estas últimas décadas y que ha propiciado nuestro lento pero continuo proceso de desmoronamiento: “Hace diez años un investigador de la Universidad de Stanford no tenía el mismo acceso a información que hoy día cualquiera puede tener en un cibercafé de Bangladesh”. Así de poderosa es -aún- la capacidad de Internet. Como ejemplo: gracias a esta herramienta muchos hemos conocido el dato de que en la sabiduría milenaria china -representada en la simbología de sus caracteres idiomáticos-, el equivalente hànzì de la palabra “crisis” está compuesto por dos ideogramas que expresan el “peligro” y la “oportunidad”, aportando con esta elección la enseñanza de que toda crisis trae pareja una latencia, un potencial de mejoramiento y evolución. Si esto es cierto -y suponiendo que exista una proporcionalidad entre el grado de intensidad y el potencial de oportunidades que la crisis trae consigo-, podemos afirmar que estamos atravesando un tiempo de oportunidades cruciales que derivarán en un nuevo ciclo histórico a nivel mundial. Muchas personas no dudan en afirmar que vivimos los albores de un nuevo Renacimiento que ampliará y profundizará las posibilidades de compresión del ser humano ante su propia naturaleza, así como la aceptación de ciertas realidades fenoménicas que aún chocan con el actual planteamiento lógico racional con que el ser humano interpreta el aparente orden que rige la Existencia. Sigue leyendo

“La economía se ha globalizado mucho más rápido que la política”

JOSÉ A. DULCE, S/C de Tfe.

Hay intelectuales que convierten su especialidad en una autopista por la que transitan confiados y seguros a lo largo de toda una vida. Otros, en cambio, circulan inquietos por múltiples pistas buscando desvíos y caminos secundarios, tratando de comprender el mundo desde ópticas diversas y moviéndose en diferentes planos. A esta última categoría pertenece el historiador tinerfeño Álvaro Santana, un “cerebro en fuga” que ha desarrollado sus investigaciones en importante foros como las universidades de Stanford, Chicago y Harvard, y que actualmente recala en el Instituto de Estudios Políticos de París.

Galardonado con los premios periodísticos de El DÍA (en 2006 obtuvo el Rumeu de Armas de Investigación Histórica y en 2009, el Leoncio Rodríguez de Periodismo), Santana Acuña regreso esta semana a Tenerife, donde pronunció la conferencia “Pasado, presente y futuro de las casas terreras: el caso de La Laguna” en el Ateneo de la ciudad universitaria.

“La crisis es una ruptura del orden moral que rige la economía”, afirmó en su anterior visita. ¿Cree que con el giro que está tomando la crisis se entra en un escenario distinto, ajeno a cualquier planteamiento ético?

Aún estamos en fase de construcción de un nuevo orden moral sobre el que organizar la economía. Paradójicamente, el escenario para dicha construcción sigue siendo el estado nación, mientras que la crisis es global y exige alianzas transnacionales. Es un hecho que en un mundo globalizado, el estado nación tiene un margen de maniobra cada vez más reducido. Los casos de Islandia, Grecia e Irlanda lo demuestran. También la presión continúa sobre los gobiernos de España y Portugal. Por tanto, los ciudadanos de estos países aciertan cuando denuncian que sus gobiernos no llevan las riendas de sus respectivas economías. La economía se ha globalizado mucho más rápido que la política. Una vez resuelto este desfase deberíamos estar ante un nuevo orden moral. Sigue leyendo